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Comunicación en el Trastorno del Espectro Autista (TEA)
Acompaño a niños en el espectro autista a comunicarse a su manera y con más herramientas.
¿De qué se trata?
Cada niño en el espectro autista es único y se comunica a su manera. Desde la fonoaudiología no buscamos cambiar quién es, sino darle herramientas para expresar lo que necesita, comprender a los demás y disfrutar más de la interacción. Trabajo en equipo con la familia y, cuando corresponde, con otros profesionales y el colegio. El diagnóstico de TEA lo realiza neurología o psiquiatría infantil; no es necesario tenerlo para consultar.
Señales a las que estar atento
¿Cuándo consultar?
- No responde a su nombre o parece no escuchar cuando le hablan.
- Usa pocos gestos para comunicarse (señalar, mostrar, decir adiós con la mano).
- Repite palabras o frases escuchadas (ecolalia) sin usarlas para comunicarse.
- Perdió palabras que ya decía o su lenguaje se estancó.
- Le cuesta compartir el juego o la atención con otra persona.
- Se frustra mucho cuando no logra hacerse entender.
Cómo trabajo
Paso a paso
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Evaluación con los padres
Conversamos y observamos juntos cómo se comporta y se comunica tu hijo en distintos contextos: el hogar, el colegio y con sus amigos.
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Evaluación del niño
Aplico pautas de evaluación según lo que ustedes observaron y elaboro un informe con los resultados.
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Plan de tratamiento
Con la dificultad identificada, defino en qué centrarnos según lo que tu hijo más necesita en su día a día y lo que ustedes ven en él.
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Sesiones
Basadas en el juego y en sus intereses: trabajamos el objetivo principal y, a la vez, otras habilidades que necesita reforzar.
Cómo puede ayudar la fonoaudiología
- Intención comunicativa: que tu hijo descubra que comunicarse sirve para pedir, mostrar, compartir y conectar con otros.
- Atención conjunta e imitación: compartir el foco de atención con otra persona, la base de toda comunicación.
- Lenguaje comprensivo y expresivo: ampliar las palabras que entiende y usa, y avanzar hacia frases cada vez más completas.
- Comunicación aumentativa y alternativa: cuando hablar todavía es difícil, usamos apoyos como pictogramas, tableros o gestos. Estos sistemas no frenan el habla: muchas veces la impulsan.
- Uso social del lenguaje: respetar turnos, iniciar y mantener una conversación y entender el lenguaje no literal.
- Juego funcional y simbólico: el juego compartido es una gran puerta de entrada al lenguaje.
- Apoyos visuales para la rutina: agendas y secuencias con imágenes que anticipan lo que viene y reducen la frustración.
Todo se trabaja respetando su ritmo, sus intereses y su forma de procesar el mundo, y te enseño estrategias concretas para usar en casa.
Si tu hijo está en el espectro o tienes dudas, conversemos. Juntos encontramos la forma de comunicarnos mejor.
Esta información es orientativa y no reemplaza una evaluación profesional.